CPU y procesos
Comprueba qué aplicaciones usan más procesador y si el uso es puntual o constante. Cierra solo tareas que reconozcas.
Un equipo lento no siempre necesita una limpieza agresiva. Antes de cambiar nada, revisa qué recurso está limitando el rendimiento y actúa solo sobre la causa.
Comprueba qué aplicaciones usan más procesador y si el uso es puntual o constante. Cierra solo tareas que reconozcas.
Si la memoria permanece muy alta, reduce programas de inicio y pestañas abiertas antes de pensar en una ampliación.
Mantén espacio libre suficiente y revisa temporales, cachés e informes de error por categoría.
CleanForce Pro reúne estas revisiones en un panel local: recursos, espacio, procesos, actualizaciones y recomendaciones. Muestra los resultados antes de sugerir una acción.
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